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Guía de páginas web para negocios pequeños en Puerto Rico

Todo lo que lleva la página web de un negocio en Puerto Rico, en un solo lugar: qué poner, en qué idioma, tu dominio y tu email, Google Maps, cuánto tiempo toma y lo que cuesta mantenerla.

Un cliente te escribe por Facebook a las diez de la noche para preguntar si abres el sábado. Otro te dice que te buscó en Google y no te encontró. Y tú sabes que "debería tener una página web", pero no sabes qué lleva, cuánto tiempo toma ni qué pasa después de que la hacen.

Esta guía junta todo eso en un solo lugar. Si estás empezando, léela de arriba a abajo. Si ya tienes una página y algo no funciona, brinca a la sección que te toca: las páginas que necesitas, el idioma, el dominio y el email, Google Maps, el tiempo y lo que cuesta mantenerla. Al final hay un plan corto para esta semana, contrates a alguien o no.

En corto: qué necesita la página web de tu negocio

Una página web para un negocio pequeño necesita cinco cosas: qué haces, dónde estás, cuándo abres, cuánto cuesta (o tu menú) y un botón claro para escribirte o llamarte. Encima de eso, necesita tu propio dominio, un email de negocio y tu perfil de Google Maps conectado. Lo demás es extra.

Con eso, alguien que te encuentra en Google a las diez de la noche tiene su contestación sin tener que escribirte. Y el que sí te escribe ya sabe lo básico, así que la conversación va directo a la cita, el pedido o la cotización.

Qué páginas necesitas

Mucha gente piensa que una página web tiene que ser grande. Para la mayoría de los negocios de aquí, no. Una sola página bien hecha, que se lea bien en el celular, puede tener todo lo que tu cliente busca.

Lo que no puede faltar:

  • El nombre del negocio y, en una línea, qué haces y en qué pueblo.
  • Tu horario, igualito al de Google Maps.
  • La dirección, con un mapa para abrir en Google Maps o Waze.
  • Precios, tu menú o tus servicios, escritos como texto y no como una foto borrosa.
  • Fotos reales de tu local, tu trabajo o tu comida.
  • Un botón para llamar y otro para escribirte por WhatsApp.

Cuando tienes varios servicios que explicar, o clientes que buscan cosas distintas, ahí sí vale la pena tener más páginas. Un taller mecánico puede tener una para cada servicio. Un contratista puede tener una con fotos de antes y después y otra con los pueblos donde trabaja. Un restaurante casi siempre necesita que el menú esté fácil de leer, más que tener muchas páginas.

¿Y un blog? No hace falta para empezar. Primero lo básico, y bien hecho.

Si tu menú es una foto En el celular hay que hacer zoom para leer la foto de un menú, y mucha gente no se molesta. Escribe el menú como texto en tu página. Si cambias precios, cambias una línea.

¿Español, inglés o los dos?

Depende de quién te compra. Si tus clientes son del barrio y hablan español, una página en español está bien. Si te llegan turistas, gente de los Estados Unidos o clientes que prefieren inglés, una página en los dos idiomas no deja a nadie fuera.

Si la haces en los dos, que sea bien hecha. Cada idioma debe tener su propia dirección: por ejemplo, la página en español en la dirección principal y la de inglés en /en/. Google recomienda usar una dirección distinta para cada idioma, en vez de cambiar el texto según el idioma del navegador, porque así puede encontrar las dos versiones y enseñar la correcta.

Y que el inglés suene a inglés. Una traducción palabra por palabra se nota enseguida, igual que se nota cuando te escriben en un español que no es de aquí.

Tu dominio y tu email de negocio

El dominio es la dirección de tu página (tunegocio.com). Con él viene el email de negocio: info@tunegocio.com en vez de una cuenta de Gmail o Hotmail. Cuando le mandas una cotización a un cliente nuevo, esa dirección le dice que eres un negocio establecido.

Escoge un nombre corto que se pueda decir en voz alta y deletrear por teléfono sin confusión. Si el .com que quieres ya lo tiene otra persona, prueba con el pueblo al lado del nombre (panaderiacaguas.com) antes de inventar una forma rara de escribirlo.

Más importante que el nombre es saber de quién es el dominio. Pasa más de lo que uno cree: el dueño se entera de que su dominio está a nombre de la persona que le hizo la página cuando esa persona ya no contesta. Antes de empezar con cualquiera, pregunta a nombre de quién se registra y pide por escrito que el dominio, la página y el email pasen a tu nombre si te vas.

Con Esensee es así: mientras tienes el plan, lo registramos nosotros y nos encargamos de todo. Si cancelas y no debes nada, el dominio, la página, el email y tu perfil de Google pasan a tu nombre. Si ya tenías un dominio, sigue a tu nombre.

Google Maps y tu página web trabajan juntos

Cuando alguien busca "barbería en Bayamón" o el nombre de tu negocio, muchas veces lo primero que ve es tu perfil de Google Maps: el horario, las fotos, las reseñas y un botón para ir a tu página web. Asegúrate de que ese botón lleve a tu página de ahora.

Para salir en Google y en Google Maps tienes que reclamar tu negocio y verificar tu perfil de Google (Google Business Profile). Después, desde ese mismo perfil, puedes poner tu página web, cambiar el horario y añadir hasta dos teléfonos más, según la ayuda de Google.

Lo que más confunde a los clientes es que Google diga una cosa y tu página diga otra. Revisa que el nombre, la dirección, el teléfono y el horario sean iguales en los dos. Y cuando cierres por un feriado, cámbialo en Google también.

Facebook, Instagram y WhatsApp se quedan

Tu página web no reemplaza tus redes. Facebook e Instagram son donde la gente ve lo nuevo, y WhatsApp es donde te escribe. La página es donde está lo que no cambia todas las semanas: qué haces, dónde estás, tu horario y tus precios.

Desde la página enlazas a tus redes, y desde tus redes enlazas a la página. Así, cuando alguien te pregunta la dirección por mensaje, le mandas el enlace y listo. Un botón de WhatsApp en la página, con un primer mensaje ya escrito ("Hola, vi su página y quiero una cita"), hace que escribirte sea un toque.

Cuánto tiempo toma

Hacer la página en sí no toma tanto. Lo que casi siempre marca el tiempo es reunir tu información: las fotos, los precios o el menú, el horario, los servicios y cómo quieres que te contacten.

Con Esensee, una página está lista en unas dos semanas desde que tenemos tus fotos e info. Si quieres adelantar, empieza hoy por esto: toma diez fotos buenas con el celular, con luz de día, de tu local, tu trabajo y tu gente trabajando. Escribe tu horario y tu lista de precios en una nota. Con eso ya tienes la mitad.

Lo que cuesta hacerla y mantenerla

Una página web tiene dos costos: hacerla, una vez, y mantenerla funcionando, todos los meses o todos los años. Mantenerla incluye el dominio (se renueva cada año), el lugar donde vive la página en internet, el email y los cambios que vas a necesitar. Cuando compares precios, pregunta qué incluye cada parte, y quién hace los cambios después.

Estos son los planes de Esensee, para que tengas números reales:

  • Starter, desde $499: una página web de una sola sección, dominio, 2 emails y Google Maps.
  • Business, desde $1,200: hasta 6 páginas, en español e inglés, 5 emails y email de Google (email de negocio que funciona con Google).
  • Custom, por cotización: pedidos en línea, citas o mudar una página vieja.

Aparte hay un plan mensual que cubre el lugar donde vive la página, el email y los cambios pequeños. Te lo decimos en la llamada según tu plan. No hay contrato a largo plazo: es mes a mes y puedes cancelar cuando quieras con 30 días de aviso. Mira todos los detalles en los planes y precios.

Cambios después: quién los hace

La página no se hace una vez y se olvida. Cambias precios, cierras un feriado, añades un servicio. Si cada cambio depende de alguien que no contesta, la página se queda vieja y la gente deja de confiar en ella.

Antes de empezar, pregunta cómo se piden los cambios y cuánto tardan. Con Esensee, los cambios pequeños como horario, precios y fotos están incluidos en el plan mensual: nos mandas un mensaje de texto y los hacemos. Los cambios más grandes, como una página nueva, se cotizan aparte.

Un plan para esta semana

Aunque no contrates a nadie todavía, esto lo puedes hacer en una semana:

  1. Busca tu negocio en Google y en Google Maps desde el celular, como si fueras un cliente. Apunta lo que está mal o falta.
  2. Si no has reclamado tu perfil de Google, reclámalo y verifícalo.
  3. Toma diez fotos con luz de día.
  4. Escribe en una nota tu horario, tus servicios y tus precios o tu menú.
  5. Decide si tu página va en español, en inglés o en los dos, según quién te compra.
  6. Si ya tienes un dominio, averigua a nombre de quién está.

Cuando tengas eso, cualquier persona que te haga la página va a trabajar más rápido. Si quieres que sea Esensee, reserva una llamada gratis de 30 minutos, en español o en inglés, y te decimos qué necesitas y cuánto cuesta. Sin presión.

Preguntas

¿Una sola página es suficiente para mi negocio?

Para muchos negocios, sí. Si tiene tu horario, dirección, precios o menú, fotos y un botón para escribirte, ya cubre lo que la mayoría de la gente busca. Más páginas tienen sentido cuando tienes muchos servicios distintos que explicar.

¿Necesito página web si ya tengo Facebook e Instagram?

Sí, y te quedas con tus redes. La gente te busca en Google antes de visitarte, y lo que sale es tu página web y tu perfil de Google Maps. Tu página pone lo básico al frente, con tu propio dominio; tus redes siguen siendo donde enseñas lo nuevo.

¿Cuánto tiempo toma tener mi página lista?

Con Esensee, unas dos semanas desde que tenemos tus fotos e info. Lo que más acelera es tener las fotos, el horario y los precios listos desde el principio.

¿De quién es el dominio?

Pregúntalo siempre antes de empezar y pídelo por escrito. Con Esensee, mientras tienes el plan lo registramos nosotros; si cancelas y no debes nada, el dominio, la página, el email y tu perfil de Google pasan a tu nombre. Si ya tenías un dominio, sigue a tu nombre.

¿Quieres que te lo hagamos?

Una llamada gratis de 30 minutos, en español o inglés. Te decimos qué necesita tu negocio y cuánto cuesta.