¿Qué debe tener la página web de un negocio pequeño?
Muchas veces una sola página bien hecha es suficiente. Esto es lo que lleva y en qué orden, más dónde van los precios, cuándo hacen falta más páginas y qué puede esperar.
Mucha gente pospone la página web de su negocio porque se imagina algo grande: diez páginas, un blog, una tienda en línea y alguien que lo mantenga todo. Suena caro y suena a trabajo, así que se queda para "cuando tenga tiempo".
La lista de verdad es más corta. Para la mayoría de los negocios pequeños en Puerto Rico, lo que importa es qué ve primero alguien que te busca desde el celular. Esta es la lista, en orden, de lo que necesita tu página, dónde va cada cosa y qué puedes dejar para después. Si quieres el cuadro completo (dominio, email, Google Maps y costos), está en la guía de páginas web para negocios pequeños.
La lista corta, en orden
Una página web de negocio necesita, en este orden: qué haces y en qué pueblo, un botón para llamarte o escribirte, tu horario, tu dirección con mapa, tus precios o tu menú como texto y fotos reales. Con eso, una sola página bien hecha puede ser suficiente. Más páginas tienen sentido cuando tienes muchos servicios que explicar.
Lo primero que se ve en el celular
Mucha gente te busca desde el celular, muchas veces con prisa. Google también mira primero la versión de celular: según su propia guía, usa la versión para celular de tu página para guardarla y ordenarla en los resultados. O sea, lo que se ve en el teléfono es lo que cuenta.
Lo que aparece antes de bajar en la pantalla tiene que contestar tres cosas:
- Qué haces, en una línea, con el pueblo. "Barbería en Bayamón" dice más que un eslogan bonito.
- Si estás abierto hoy, o tu horario completo.
- Cómo te pueden contactar ahora mismo: un botón para llamar y otro para WhatsApp.
Si alguien tiene que bajar tres veces para encontrar tu teléfono, muchos se cansan y se van. Pon el logo pequeño y la información grande.
Lo que va después, en este orden
Después de lo de arriba, el resto de la página sigue el orden de las preguntas que te hacen por mensaje. Si todos los días te preguntan lo mismo, esa contestación va en la página.
- Tus servicios o tu menú, escritos como texto. Cada uno con una línea que explique qué es.
- Los precios, o por lo menos un "desde", cuando puedes darlos.
- Fotos reales de tu local, tu trabajo o tu comida. Diez buenas valen más que cincuenta regulares.
- La dirección, con un mapa que abra en Google Maps o Waze.
- Cómo se paga: efectivo, tarjeta, ATH Móvil. Es de las preguntas que más se repiten.
- Un enlace a tus reseñas de Google y a tus redes.
- Otra vez los botones para llamar y escribir, al final, para quien leyó todo.
El horario tiene que ser igualito al de tu perfil de Google. Si uno dice que abres a las 8 y el otro a las 9, el cliente no sabe cuál creer. Si todavía no has arreglado tu perfil, la guía del Perfil de Negocio de Google te lleva paso a paso.
El menú como foto no sirve En el celular, una foto del menú obliga a hacer zoom y no se puede copiar ni buscar. Escríbelo como texto. Cuando cambie un precio, cambias una línea y no tienes que tomar otra foto.
Dónde van los precios
Esta es la parte que más dudas trae. Muchos dueños no ponen precios porque cambian, o porque prefieren que el cliente pregunte.
Si vendes cosas con precio fijo (un recorte, un plato, un cambio de aceite), ponlos. Te ahorra mensajes y el cliente que llega ya sabe lo que va a pagar. Si tu precio depende del trabajo, como pasa con un contratista, escribe qué cambia el precio y cómo pedir una cotización. Un "desde" también ayuda: le da una idea al cliente sin amarrarte.
Si todo está en una sola página, los precios van justo debajo de los servicios. Si tienes varias páginas, van en la de cada servicio, no escondidos en otra parte.
Cuándo vale la pena tener más páginas
Una sola página funciona cuando todo lo que haces cabe en una lista corta. Más páginas tienen sentido cuando cada servicio tiene su propia explicación, sus propias fotos o un cliente distinto que lo busca.
- Un restaurante casi siempre necesita un buen menú en texto más que muchas páginas.
- Un taller mecánico puede tener una página para cada servicio grande: frenos, aire acondicionado, diagnóstico.
- Un contratista gana mucho con una página de trabajos con fotos de antes y después y otra con los pueblos donde trabaja.
- Un salón puede separar los servicios de pelo, uñas y barbería si cada uno tiene su lista de precios.
Una pregunta te ayuda a decidir: ¿alguien buscaría ese servicio solo, por su nombre? Si la contestación es sí, merece su propia página.
Lo que puedes dejar para después
No todo lo que ves en otras páginas te hace falta para empezar.
- Un blog. Sirve si vas a escribir con frecuencia. Si no, una página con un blog vacío se ve abandonada.
- Una página "Sobre nosotros" larga. Dos o tres líneas sobre quién eres y desde cuándo estás en el negocio van bien dentro de la misma página.
- Fotos que pasan solas, una tras otra. En el celular casi nadie espera a verlas todas.
- Formularios largos. Si tus clientes prefieren escribirte por WhatsApp, el botón de WhatsApp vale más que un formulario de diez preguntas.
Primero lo básico, y bien hecho. Lo demás se añade cuando tengas una razón.
Una prueba de cinco minutos con tu celular
Si ya tienes página, o cuando te enseñen el primer borrador, haz esto:
- Ábrela en el celular, no en la computadora.
- Sin bajar, contesta: ¿qué hace este negocio y dónde está?
- Busca el horario y el teléfono. Cuenta cuántos toques te tomó.
- Toca el botón de WhatsApp y mira si abre la conversación.
- Lee un precio o un plato del menú sin hacer zoom.
Si algo de eso te costó trabajo, a tu cliente también. Eso es lo que hay que arreglar primero, antes de añadir cualquier página nueva.
Con Esensee, el plan Starter (desde $499) es justamente esa página web de una sola página, con dominio, 2 emails y Google Maps. El Business (desde $1,200) llega a 6 páginas, en español y en inglés, para cuando tienes más que explicar. Si no sabes cuál te toca, reserva una llamada gratis de 30 minutos, en español o en inglés, y lo vemos juntos. Para lo demás que lleva una página (el dominio, el email, el tiempo y lo que cuesta mantenerla), vuelve a la guía completa.
Preguntas
¿Una sola página es suficiente para mi negocio?
Para muchos negocios, sí. Si tiene qué haces, dónde estás, tu horario, tus precios o tu menú, fotos y un botón para escribirte, ya contesta lo que la mayoría de la gente busca.
¿Necesito un blog en la página de mi negocio?
No para empezar. Un blog ayuda si vas a escribir con frecuencia. Si no lo vas a mantener, es mejor no tenerlo.
¿Tengo que poner precios en mi página web?
Si tus precios son fijos, ponlos: te ahorra mensajes. Si dependen del trabajo, explica qué cambia el precio y cómo pedir una cotización.
¿Qué va primero en la página?
Qué haces y en qué pueblo, y un botón para llamarte o escribirte. Eso es lo que la persona tiene que ver en el celular antes de bajar.